Bogotá ha sido testigo de un notable crecimiento en su tejido empresarial, especialmente en el ámbito de los micronegocios. Según la Encuesta de Micronegocios (EMICRON) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la ciudad alcanzó un total de 589,110 micronegocios en 2024, lo que representa un incremento del 15.5% respecto al año anterior, equivalente a 79,020 nuevas unidades productivas.
Participación femenina en el emprendimiento
Un aspecto destacado de este crecimiento es el aumento en la participación de las mujeres en la propiedad empresarial. Los negocios liderados por mujeres aumentaron un 21.7%, reduciendo en 3.8 puntos porcentuales la brecha de género en la propiedad empresarial. Este avance refleja un cambio positivo hacia la equidad de género en el ámbito empresarial de la ciudad.
Desafíos de la informalidad
A pesar de estos avances, la informalidad sigue siendo un desafío significativo. El estudio “Radiografía de la informalidad empresarial en Bogotá: perfiles, retos y desarrollo inclusivo” revela que, en 2024, el 76.7% de los micronegocios en Bogotá operaban de manera informal. Aunque esta cifra es inferior al promedio nacional del 91.1%, indica que más de tres cuartas partes de los micronegocios en la ciudad no están formalizados, lo que limita su acceso a beneficios y oportunidades de crecimiento.
Importancia de las pymes en la economía local
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) desempeñan un papel crucial en la economía de Bogotá. Representan el 99% del tejido empresarial de la ciudad y son responsables de una parte significativa del empleo formal. Este segmento empresarial ha dejado de ser marginal y se ha convertido en el verdadero motor de la reactivación económica en Bogotá.
Iniciativas para fortalecer el sector
Para abordar estos desafíos y fortalecer el sector empresarial, se han implementado diversas iniciativas. Programas como ‘Cupón Bogotá’ ofrecen créditos de hasta 10 millones de pesos en bienes y servicios, orientados a mejorar la competitividad, la innovación y la productividad de las pequeñas y medianas empresas. Además, la Cámara de Comercio de Bogotá y aliados regionales han operado centros de reindustrialización y acompañamiento empresarial que han beneficiado a cerca de 13,000 unidades productivas mediante asesorías, talleres y apoyo técnico.
En conclusión, el crecimiento de los micronegocios en Bogotá es una señal alentadora de dinamismo económico y emprendimiento. Sin embargo, es esencial continuar trabajando en la formalización y el apoyo a estas empresas para garantizar su sostenibilidad y contribuir al desarrollo económico inclusivo de la ciudad.

