Bogotá ha experimentado un notable crecimiento en su tejido empresarial, especialmente en el sector de los micronegocios. Según la Encuesta de Micronegocios (EMICRON) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la ciudad alcanzó un total de 589.110 micronegocios en 2024, lo que representa un incremento del 15,5% respecto al año anterior, equivalente a 79.020 nuevas unidades productivas. [Fuente]
Este crecimiento no solo refleja la resiliencia y dinamismo de los emprendedores bogotanos, sino también una tendencia hacia la formalización y consolidación de estos negocios. Un aspecto destacado es el aumento en la participación femenina en la propiedad de micronegocios, que pasó del 35,2% en 2023 al 37,1% en 2024, reduciendo la brecha de género en la propiedad empresarial en 3,8 puntos porcentuales. [Fuente]
Además, se observa una tendencia hacia la escalabilidad de los micronegocios. Mientras que el 80,5% de estos negocios sigue siendo unipersonal, aquellos con un rango de ocupados entre 4 y 9 personas crecieron un 65,9%, pasando de 17.641 en 2023 a 29.258 en 2024. Este segmento gana relevancia por su potencial de consolidación y generación de empleo. [Fuente]
Sin embargo, la informalidad sigue siendo un desafío. Más de la mitad de los micronegocios no cuentan con Registro Único Tributario (RUT) y el 74,5% no dispone de Registro Mercantil, lo que limita su acceso a mercados y programas de apoyo. [Fuente]
En términos de financiamiento, el 50,5% de los nuevos micronegocios se apalancó en ahorros personales, mientras que la dependencia de prestamistas cayó en 65,4%, reduciendo riesgos financieros para los emprendedores. No obstante, el uso del crédito bancario se mantiene estable en niveles bajos (10,2%). [Fuente]
Estos datos subrayan la importancia de los micronegocios como motores de la economía local y la necesidad de políticas públicas que fomenten su formalización y acceso a financiamiento, fortaleciendo así el tejido empresarial de Bogotá.

